En México, el trabajo está ocupado en la LEY como un derecho y deber social de los ciudadanos, que se compone por dos partes: EMPLEADO y EMPLEADOR. Contar con un trabajo, no solo significa llegar a la oficina y desempeñar las actividades que te corresponden. Detrás de todo esto existen una serie de derechos y obligaciones que tienes como trabajador, así como los tiene el patrón contigo.
Un trabajo debe representar la aplicación del respeto a las libertades y dignidad de quien lo lleva a cabo, además de que debe efectuarse en las condiciones que garanticen la vida, salud y un nivel económico con el que pueda ser capaz de sustentarse el trabajador y su familia.
La LEY FEDERAL DEL TRABAJO sirve para normalizar las relaciones laborales entre el patrón y un empleado, en ella están estipulados los derechos y obligaciones para ambas partes.
Podemos comprender que esta ley contiene disposiciones legales que protegen las garantías individuales de los trabajadores y determina conceptos que forman parte del vínculo: PATRÓN - TRABAJO - TRABAJADOR.






